Lo que se ilumina, se oscurece... y viceversa
La mayoría teme a la oscuridad porque cree que allí habita el mal... simplemente es aquello que aún no has visto.
La sombra no es un enemigo.
Es el nombre que recibe todo lo que permanece fuera de tu consciencia: los miedos que no reconoces, las heridas que no escuchas, las preguntas que evitaste y las partes de ti que aprendieron a vivir sin luz.
Estamos hechos de luz y de sombra, no podemos elegir dejar de tener oscuridad, porque siempre habrá algo de nosotros desconocido, pero sí podemos elegir hacia dónde orientar la luz la mayor parte del tiempo.
No temas a tu sombra, la sombra solo existe porque hay luz en alguna parte.
Ya inicia julio, el mes del laberinto, si en junio reconociste e iluminaste tu sombra... entonces estarás list@ para ingresar por pasillos desconocidos...solo una pista para emprender el camino:
En todo laberinto la salida es hacia adentro.