Vi a la niña pasar por mi lado,una temblando, otra enredada, y una con fuego bien despertado.
Vi al lobo jugar a sombra y abrigo,mentir con voz dulce, seguirla en sigilo.Y vi cómo, al fin, sin clavarle un diente, ella lo miró… y lo volvió ausente.
Yo, que no ando pero todo siento, sé cuándo el cambio sopla en el viento.
Yo, que no me muevo, sé cuando alguien cambia de raíz
¿Qué soy?