El tiempo va volando porque tú ya no estás donde estabas.
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En 2024 le decía a Lina R, una amiga, "Se me acaba el tiempo" este era un mensaje reiterativo, pero no sabía por qué se lo decía, creo que en algún momento ella pensó que me iba a desvivir, pero no, no hablaba de eso, yo tenía la sensación de que tenía afán, de que tenía que hacer algo y que me quedaba poco tiempo. Pero no podía explicarle por qué... no sabía por qué lo decía, ni qué era lo que tenia que hacer.
Hoy, dos años después y justamente HOY 14 de enero de 2026, el día en el que estoy escribiendo, tuve una asesoría privada con una persona a la que le enseño a desarrollar el pensamiento ternario y el bombillo se me prendió.
Le decía a esta persona que el tiempo cada vez va más rápido. Le expliqué que existe un tiempo objetivo y un tiempo subjetivo.
El tiempo objetivo es el tiempo de los relojes.
El tiempo subjetivo también se llama tiempo sentido: cómo sentimos que pasa el tiempo, independientemente de lo que marque el reloj.
Einstein hablaba de la relatividad del tiempo.
El no se refería al tiempo sentido, como yo. Él hablaba de tiempo físico, medible, real, pero no absoluto.
Antes de Einstein se creía que:
El tiempo era igual para todos
Un segundo era un segundo en cualquier lugar del universo
Einstein demostró que eso no es cierto. En sus teorías de la relatividad mostró que:
1. El tiempo depende del movimiento, es decir, el tiempo transcurre más lento para un objeto que se mueve muy rápido respecto a otro. El tiempo cambia según la velocidad.
2. El tiempo depende de la gravedad. Cuanta más gravedad hay, más lento pasa el tiempo. Incluso en la Tierra, el tiempo pasa un poco más lento al nivel del mar que en una montaña.
Pero... yo no soy científica y no puedo hablar de ese tiempo, voy a hablar del tiempo sentido (subjetivo). Que es el tiempo que siento yo.
Le dije a esta persona, con la que tuve la asesoría hoy, (se llama Diana), que el tiempo de los relojes, en realidad, en los últimos años, no parece haber cambiado tanto. Seguimos teniendo días de "24 horas". Las 12 del día siguen siendo el momento en que el sol está justo sobre nosotros. En Colombia sigue anocheciendo alrededor de las 6:30 de la tarde.
Ese no es el tiempo que cambió (según yo).
Lo que se ha modificado es el tiempo sentido.
Nuestra percepción interna del tiempo va más rápido.
Y aunque el reloj siga marcando datos objetivos,
nosotros estamos viviendo el tiempo desde otro lugar dimensional,
desde una experiencia interior donde todo parece acelerado.
Te pondré un ejemplo experimental:
Dos personas en dos salones distintos tienen una hora para estar en un lugar leyendo una revista. El reloj empieza a contar a las 3:00 p. m. y termina a las 4:00 p. m.
Objetivamente, pasó una hora para ambas.
Eso dice el reloj.
Pero para una, el tiempo se fue volando.
Para la otra, se hizo eterno.
Ese es el tiempo subjetivo.
Ese es el que va más rápido para la mayoría de nosotros.
Siento que los seres humanos hemos hecho cambios dimensionales internos (las dimensiones no necesariamente son lugares, puedes ser también, estados de consciencia); estos cambios dimensionales alteraron nuestra percepción del tiempo.
Seguimos ocupando el mismo lugar —Planeta Tierra—
pero la Tierra se ha movido a una dimensión intangible
donde la percepción del tiempo objetivo se ha modificado de forma imperceptible y la percepción del tiempo sentido se ha modificado profundamente.
Conclusión:
Si el tiempo va más rápido, es porque, al final, no importa tanto lo que diga el reloj. El reloj se mueve a la velocidad que cada persona es capaz de percibir.
Si has llegado hasta este punto, aquí es donde la gente cuadriculada dice que yo estoy loca, pero ya te dije en el artículo anterior que ya no me importa lo que piensen de mí.
Asi que:
Este cambio o manera acelerada de percibir el tiempo subjetivo procede del proceso de transición que vive el planeta Tierra desde diciembre de 2012 (y esta fue la prendida de bombillo que experimenté hoy).
Estamos los humanos en una TRANSICIÓN DIMENSIONAL que altera variables que creíamos “objetivas”, como el tiempo.
La tierra gira alrededor del Sol.
El Sol gira alrededor del centro de la Vía Láctea.
El Sol orbita el centro galáctico, no está quieto.
La galaxia se mueve dentro del Grupo Local.
El Grupo Local se mueve dentro del supercúmulo de Laniakea.
Sí, estamos sobre el planeta Tierra.
Pero la Tierra viaja. Me gusta pensar que es una especie de nave.
En ese viaje cósmico, desde 2012, la humanidad entró en una dimensión que afecta nuestra manera de percibir la realidad.
Yo no sabía para esa época, que el mundo estaba plagado de lecturas apocalípticas que decían:
Que el mundo se iba a acabar físicamente.
Que habría cataclismos globales.
Que la Tierra entraría en una alineación cósmica destructiva.
Que sería el “fin de los tiempos”.
Esto no fue lo que dijeron los Mayas, la profecía Maya se refería a:
Que el 21 de diciembre de 2012, terminó un ciclo llamado: El 13º baktún del Calendario de Cuenta Larga (Un baktún ≈ 394 años, 13 baktunes = ~5.125 años).
El 21 de diciembre de 2012 marcó, (según los Mayas):
El final de un gran ciclo y el inicio de otro.
Nada más.
Nada menos.
Para los Mayas, eso era motivo de ritual, no de pánico.
Entonces, desde una lectura fiel a la cosmovisión Maya el 21 de diciembre de 2012 se daría un:
Cambio de era.
Cierre de un ciclo de consciencia.
Apertura de otro.
Reordenamiento del tiempo.
Soy a fin a la mirada de los Mayas, es muy ternaria (si no sabe que es ternario vaya a mi blog y busque información). Entonces, para los Mayas:
El tiempo no se termina.
El tiempo se renueva.
Los ciclos cierran y vuelven a abrir.
En 2012, muchos se prepararon para el fin del mundo y se quedaron con las maletas empacadas y los víveres comprados.
El mundo físico no se acabó.
Lo que pasó fue otra cosa:
la Tierra cambió de dimensión y con ella, nosotros.
Fue el fin de un mundo subjetivo.
En esta nueva dimensión, en el tiempo objetivo la Tierra sigue girando sobre su eje en 24 horas. Pero en el tiempo subjetivo,
la experiencia del giro se comprimió.
Entramos en una experiencia distinta del tiempo.
Por eso sentimos que el tiempo va volando, entonces:
-Úsalo bien.
-No regales tiempo a lo que no te habita.
-El tiempo no se pierde, se entrega, mira bien a quién y en dónde.
- Quédate donde el tiempo se vuelve experiencia, no desgaste.
- No compartas tu tiempo con quien no te expanda, puedes estar tranquil@ con que la afinidad es temporal.
Y si eres como yo, absesionad@ por las preguntas redondas, recuerda bien a qué viniste a nacer y pregúntate si lo estás haciendo y si no, dirígite hacia allá, porque el tiempo se acaba.
Cuando el tiempo se acelera por dentro,
la vida no está pidiendo que corras más rápido.
Está pidiendo que estés más presente.
Si quieres saber de dónde saqué esta información, en diciembre de 2012 cuando no sabía nada de lo que te conté hace un momento, cuando no tenia ni idea de la cosmogonía Maya, cuando no estaba comprando víveres porque el mundo se iba a acabar, por cosas de la vida, yo estaba en un viaje turístico en Sacsayhuamán, Cuzco, Perú.
El cambio dimensional no lo leí, me pasó.
Ese viaje determinó mi futuro y fue un pilar fundamental para la creación de Estrujamentes.
Si esto te hizo pensar,
quizá quieras recibir lo que sigue.
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1 comentario
Lucho constantemente por estar en el presente,pero mi mente me empuja al futuro,vivo en una aceleración agotadora,mi tiempo vuela 😥 stop please 🧘🏻♀️